
Después de muchos meses de preparación el pasado domingo llego la XXXI Maratón Divina Pastora de Valencia, mi primera maratón por asfalto y última gran prueba deportiva de las 4 que tenía planeado afrontar este año (las Fortalezas, la Travesía Tabarca – Santa Pola, la Maratón por montaña Almudayna y esta maratón). Afortunadamente, todo fue según lo previsto y sin contratiempos, haciendo un crono real final de 3:19:36 (real de 3:21:18), más o menos lo que esperaba y acabando bastante contento con el resultado, ya que mis previsiones eran las siguientes:
- Mal día: más de 3:30.
- Día normal: entre 3:20 y 3:30.
- Buen día: entre 3:15 y 3:20.
- Un muy buen día: menos de 3:15.
El fin de semana no comenzó de la forma más propicia para correr una maratón ya que el viernes por la noche me fui de concierto y de fiesta con unos colegas y acabe llegando a mi casa a las 5 de la mañana y con varias cervezas de mas, por lo que el sábado me levante tarde y con dolor de cabeza, lo que provoco que no me fuera para Valencia por la mañana temprano para comer en la pasta party (de todos modos parece que no me perdí mucho porque me comento Toni que la pasta fue escasa y se acabo pronto y finalmente tuvo que comer en un restaurante) de la feria del corredor y ver el ambiente como tenía previsto. En lugar de esto comí en mi casa bastante temprano e hice el desplazamiento por la tarde temprano para llegar con tiempo suficiente para encontrar el hotel, coger los dorsales y ver un poco la feria del corredor. Tras hacer el viaje sin contratiempos, recogí mi dorsal y el de Dennis (que vendría para Valencia el domingo por la mañana y no podía recogerlo, por lo que se lo recogí yo) sin apenas colas (se ve que casi todo el mundo lo había recogido ya ...), pero no pude encontrarme con Toni y Belén porque ya se habían ido para su hotel a descansar. Tras pensarlo un poco y al estar aun cansado de la noche anterior yo hice lo mismo y me fui para el hotel en vez de irme a un bar a ver el Atleti (y fue lo mejor que pude hacer viendo como acabo el partido al final...), una vez allí cene algo de pasta y me quede durmiendo antes de la 11 de la noche (al final tuvo algo bueno lo de no dormir mucho el viernes...).
La mañana de la carrera me levante perfectamente descansado a las 7 y con muchas ganas de correr tras haber dormido más de 8 horas. Desayune y fui adonde había quedado con Toni, Belén y Dennis. Tras darle el dorsal a Dennis fui para la salida con Toni, donde había un agobio considerable, este fue, en mi opinión, el único fallo de la organización, muy bonito el puente donde se dio la salida pero demasiado estrecho y escaso de sitio, sobre todo para dar la salida de los 10.000 m. también. Tal era el agobio que a Dennis no lo pudimos ver por allí y a Toni lo perdí de vista incluso antes de llegar a la posición de salida... A pesar de todo la salida fue bastante rápida y “solo” pasaron unos 2 minutos entre que se dio la salida y el pasar yo por la línea de salida (de ahí la diferencia entre el tiempo real y oficial).
La carrera la comencé demasiado rápido (más de lo que tenía planeado) llevando en los primeros kilómetros bastante tiempo de adelanto sobre lo previsto. Pongo esto porque una cosa importante para entender mi carrera (y sobre todo lo que paso en los últimos 2 kilómetros, como cuento más adelante...) es que yo en las carreras largas no miro el tiempo en el reloj, solo miro el ritmo, pongo la configuración de la pantalla del reloj de tal forma que le pongo un ritmo “ideal” y el reloj me marca la ventaja o desventaja tanto en metros como en tiempo (con “muñequitos” incluidos para verlo de forma grafica, los que tengan un Garmin sabrán a que me refiero...) que llevo sobre ese ritmo que me he marcado. El caso es que para esta carrera me marque un ritmo ideal de 4:45, por lo que aguantándolo y yendo incluso algo más lento haría el tiempo que tenía como objetivo. El caso es que el kilometro 10, como he podido ver en la página de la clasificación, lo pase en 45:37 (unos 4:34 de ritmo), es decir, demasiado rápido en mi opinión y con mucha ventaja sobre el ritmo ideal. Como la cosa iba bien decidí seguir más rápido que el ritmo que me había marcado como ideal pero lo baje un poco porque no quería pagar la novatada.
Al kilometro 25 llegue con un tiempo real (esto siempre según la clasificación oficial, como he dicho yo no miraba el tiempo y, de haberlo mirado, no creo que me acordara de todos los tiempos de todos los puntos kilométricos...) de 1:56, a 4:38 de ritmo, por lo que aun tenía mucho margen en caso de pájara, e incluso se me llego a pasar por la cabeza intentar hacer menos de 3:15, menos mal que no hice la locura... En este intervalo (kilometro 16 – 26) creo que vi a Naiker por delante de mí, ya que vi a un corredor con camiseta blanca con su nombre escrito y según he visto en su blog parece que él iba así vestido.
A partir del kilometro 25 la cosa fue para abajo en lo físico (menos mal que no forcé intentando el 3:15 en los kilómetros anteriores...), aunque en ningún momento llegue a tener una pájara ni me sentí mal del todo como en Las Fortaleza o La Almudayna, pero entre la fatiga acumulada de los veintitantos kilómetros, el calor que comenzaba a hacer, los pequeños tirones en los bíceps femorales (esta vez los gemelos se portaron gracias a las medias de compresión y los cuádriceps parece que solo me molestan en montaña, será cuestión de entrenar mas...) y que empezaba a sentir algo de dolor en las plantas de los pies a causa de que las zapatillas que use (las Mizuno Precision 12 , que, aunque muy buenas y cómodas son muy ligeras y con poca amortiguación, lo que hace que las plantas de los pies se resientan tras tantos kilómetros, aun así no me arrepiento de haberlas usado y se las recomiendo a cualquiera , siempre y cuando no pese demasiado) tuve que bajar el ritmo, aun así y según mi reloj, iba con tiempo de sobra para bajar de los 3:20 sin forzar demasiado. En este tramo (kilometro 26 – 40) me cruce en una avenida con Paco Correbirras, saludándonos y dándonos ánimos.
Y en el kilometro 40 llego la sorpresa de la carrera cuando decido cambiar la pantalla del reloj poniendo el tiempo real al cruzar este punto kilométrico y veo que llevo casi 3:10..., me digo que no puede ser que me haya calculado mal el ritmo el reloj y al ver la distancia total que este me marca veo la explicación: me marca casi 400 metros más que los 40 kilómetros, cagandome en el reloj, en Garmin y en la madre que los pario (aunque al final parece que es que el recorrido tenia mas distancia, a Toni le salió casi 500 metros mas y a otro corredor que le preguntamos también le salió mas), decido pegar un acelerón, me digo a mi mismo que por cojones que me hago menos de 3:20 de tiempo real o me rompo en el intento..., afortunadamente pasa lo primero y hago los 2 kilómetros y pico que quedaban en poco más de 9 minutos (no es muy rápido, pero para mí después de haber corrido 40 kilómetros es una barbaridad...), muchos corredores me miran sorprendidos al verme ir “tan” rápido (entre comillas lo de tan...) y tras adelantar a la friolera de 118 corredores en esos 2 kilómetros (en el kilometro 40, según el cronometraje oficial iba el 1433 de posición real y acabe el 1315) consigo cruzar la meta totalmente desfondado con un tiempo real de 3:19:36 y oficial de 3:21:18, en la posición real 1315 (oficial 1354) y 351 de la categoría Sénior masculino. Aquí pongo el enlace a la página de mi cronometraje oficial, para los que tengan curiosidad:
http://www.carreraspopulares.com/fullscan_2011/V1_FS_detalle_corredor.asp?fr_id_corredor=1354
Tras recuperarme un poco y encontrar a Toni (que cumplió su objetivo con creces haciendo 3:26 como podréis leer en su crónica), nos echamos unas fotos y comentamos un poco la carrera, acabando ambos con muy buenas sensaciones y muy contentos por haber cumplido los objetivos y de que el trabajo de estos meses haya dado tan buen resultado.
Tras esto hable por teléfono con Dennis para ver cómo le había ido (hizo unas 4 horas, buen tiempo si tenemos en cuenta la paliza del Yeti dos semanas antes y el viaje en coche hasta Valencia esa misma mañana), pase por el hotel, me duche, recogí mis cosas y me fui para Murcia para comer en mi casa y ya descansar allí.
Destacar antes de acabar la crónica la magnífica organización que solo tuvo los pequeños borrones de los agobios de la salida y de la falta de pasta en la pasta party según me conto Toni (cosas totalmente disculpables dada la envergadura del evento, aunque quizás la prueba de los 10K la podían haber hecho otro fin de semana o el sábado para evitar agobios en la salida y en los momentos previos al comienzo de las carreras), pero con apenas colas a la hora de recoger los dorsales, medallas, bebidas o hacer masajes y con una magnifica feria del corredor llena de eventos y grupos de música tocando durante la carrera. Además el recorrido paso por muchos de los sitios más conocidos y turísticos de Valencia y tuvo una magnifico marco de salida y llegada en la zona de la Ciudad de las Ciencias, por lo que la carrera no se me hizo monótona o aburrida en ningún momento.
Personalmente, las conclusiones que extraigo tras esta primera maratón son similares a las que extraje en mi primera media de hace unos 2 años y medio en la que hice 1:43 y pico. En primer lugar creo que el margen de mejora es amplio y que con el paso de los años puedo acercarme a las 3 horas o, incluso, bajar de eso, y en segundo, que en la próxima que haga (Madrid el año que viene probablemente) supongo que no se me atragantara tanto la parte central (kms. 26-35 de Maratón, kms. 11-18 en el caso de aquella primera media) porque iré mas acostumbrado a la distancia e intentare bajar mi marca hasta los 3:15 o, incluso, 3:10. Respecto a la comparación, en cuanto a dureza y recuperación, respecto a carreras de montaña tipo La Almudayna, Las Fortalezas (esta es mezcla montaña / asfalto), Ricote (la larga), etc..., creo que son más duras las carreras de montaña y que tarda más en recuperarse el cuerpo de ellas, lo que yo sufrí en Las Fortalezas o La Almudayna (carreras a las que llegue en un estado de forma muy similar al que tengo ahora) o lo que tarde en recuperarme es incomparable a como lo pase en Valencia o a como estoy hoy, dos días después de la carrera, que me encuentro totalmente recuperado sin ningún dolor o molestia y con la intención de retomar hoy mismo o mañana los entrenamientos de habituales de 15 – 20 km. A pesar de todo, a mi me gusta más la montaña que el asfalto y ahora que he corrido mi primera maratón por asfalto me reafirmo en esta opinión.
Pues esto es todo, ya solo me queda intentar mantener el estado de forma para tratar de hacer en la Media de Torre Pacheco menos de 1:30 y una buena carrera en la Roller Master de La Unión y así cerrar de la mejor forma un año que para mí ha sido muy bueno en lo deportivo.
Saludos a todos y ya pondrá Toni las fotos que hizo Belén.
P.D.: Toni, Dani, para no saturar el blog de entradas cada poco tiempo, si os parece bien, vamos a escalonar las crónicas del fin de semana, por ejemplo, Toni publica la tuya el jueves y Dani la tuya el sábado.