miércoles, 26 de noviembre de 2014

Replica de Joel a Ruben: Mini yeti 2014

MINICRÓNICA DE JOEL
Bueno, poco más que añadir a lo dicho por Rubén (aqui su cronica), salvo que todo es “trola”, como a continuación detallo. Tras una salida tranquila (eso sí es cierto), en la rambla podemos ganar algunas posiciones y ya a estas alturas Rubén se aleja unas cuantas posiciones. Yo lo sigo de cerca, pienso que quiere guerra pero voy a darle ventaja. Recapacito (ni de coña). Una vez a su altura, le digo que necesito orinar, que si me espera, a lo que me contesta con un murmullo inteligible que considero un sí (me equivoqué). Tras estas palabras me adelanto unos metros para no darle demasiada ventaja y que no me tenga que esperar mucho. Tras 30 segundos de pre-micción y 10 segundos de micción, salgo en su persecución rápidamente, colocándome cómodamente a su altura.


A estas alturas me da la sensación de que Rubén ha cambiado de idea y no quiere hacer la carrera conmigo, aun así le doy una última oportunidad en el primer avituallamiento, en el que paro y relleno un poquito de agua mientras él se aleja cortafuegos arriba a la chita callando, quedando entre ambos unos diez o doce corredores. Bueno, pues toca apretar de nuevo porque el ritmo subiendo el cortafuegos es algo más lento de mi capacidad, él sigue adelantando, no sé si cuatro o cinco corredores. Así que, en unos cuantos apretones y recortando recorrido campo a través, yo me quito de en medio a los míos y a los suyos y al final del cortafuegos ya estoy con él. A esta altura, en el caracol, Rubén ve recompensado su esfuerzo y adelanta a la primera mujer, con la cual coquetea de forma algo torpe (se nota que es de otra época). Yo le sigo detrás y así seguimos hasta el tramo que lleva al Morrón, donde, según recuerdo, nos vamos alternando la posición (erre que erre quiere dejarme atrás).
Una vez coronado el morrón empiezo la bajada en solitario (donde las dan las toman). Intento apretar pero la piedra mojada y el pelo en la cara (fui sin gorra, maldito tupé moderno!) no me dan muchas garantías de estabilidad y visión. En una de esas adelanto a Javier Salar, magullado de la Yeti grande, lástima. Tras cruzar unas palabras sigo hacia abajo, en una de esas ¡cataplás! me caigo todo lo largo que soy sobre una roca mojada, como hay pendiente y está mojado me deslizo cual boquerón. Poco más adelante tobillo torcido que no me duele mucho en el momento pero sí que me duele los días siguientes, en este tramo alcanzo a 7 u 8 corredores. Pues bien, tras una subida más o menos suave y este tramo en el que voy con bastante precaución llego a la pista bastante entero y me digo: ahora o nunca. Bajo por la pista como si no hubiera un mañana (los kilómetros más rápidos de mi vida), adelantando a 7 u 8 corredores, llego a la rambla y veo a dos SPOR-TI y me lanzo en su persecución, alcanzo a uno y el otro sigue a pocos metros, me planteo el objetivo de alcanzarlo y llegamos juntos a El Berro, entrando cómodamente en meta.

En conclusión muy contento con la carrera, organización, recorrido y demás. En lo personal contento por la forma en la que afronté la carrera, de menos a más, sin apretones en las salidas, sin dolores ni nada

4 comentarios:

  1. Se te ha olvidado mencionar que el premio de montaña fue mio...porque no pudiste aguantar mi sprint....

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  2. Entrando comodo en meta, si señor����������

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  3. jajajaja my buena y divertida crónica...gran carrera de los dos

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